Nota para mí.

caleidoscopio.



Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.

Petrarca.

miércoles

Brújula.

Mi cuerpo y mi respiración.
Una hora.
Dos minutos más.
Tu tiempo, da igual cuánto.

Los días.
Como pájaros de plumas blancas
que al final se tiñen óxido.
Las risas.
Como ecos en habitaciones vacías,
y matices que flotan entre las paredes.

Hasta que vuelvan las lunas que extrañamos con los soles,
y hasta que vuelvan las noches que extrañamos con los días,
dando volteretas en el aire y respirando arena,
en un cíclo vivo construyendo esta ciudad,
para mi.
Para todo lo que es tuyo.

Después me asomaré al viento,
moverá mi pelo en todas las direcciones que pueda tomar.
Elegiré una.
Y te llevaré conmigo.

No volveremos a la ciudad que construí.
Las horas.
Y los dos minutos más.
Y ya estaremos fuera. Lejos.

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