Nota para mí.

caleidoscopio.



Paz no encuentro ni puedo hacer la guerra,
y ardo y soy hielo; y temo y todo aplazo;
y vuelo sobre el cielo y yazgo en tierra;
y nada aprieto y todo el mundo abrazo.

Petrarca.

jueves

Retales

Es un problema, en ciertas ocasiones, tener la cabeza más grande que los ojos.
Pero más frustración siente uno cuando ve que tiene la boca más pequeña que los ojos, y más pequeña que la cabeza.
Las grandes ideas se aglomeran en las comisuras, como chocolate caliente que se enfría rápidamente en una taza de la que ya hemos bebido al menos la mitad. Las ideas que se abortan ahí no te dejan respirar, ni dormir. Rellenan la garganta y suben por la nariz.
Uno no sabe si debe cesar el flujo, o aprender a abrir la boca.
¿se esconderán las conexiones del equilibrio entre estos tres indispensables miembros en la correcta utilización del más pequeño de ellos y, sistemáticamente como los mecanismos más sofisticados encontrarán un vaivén recíproco que los lleve al mismo ritmo?

¿puede uno tragarse las palabras?

Tengo el recuerdo de una anciana mujer que creaba con sus manos perfectas y enormes mantas de lana, entramados multicolores que no albergaban defecto alguno, de tal modo que si la colocabas extendida en la cama y te alejabas hasta un punto estratégico, se te presentaba una imagen.
La manta se comunicaba.
La hábil tejedora tenía claro cada vez que comenzaba una labor qué es lo que representaría en ella.
La cabeza y los ojos participaban de ésta.
Pero en este acto comunicativo no era la boca, sino la perfecta actuación de las manos lo que ponía en perfecto equilibrio el combinado expresionista.

El modo de ejecución determina, definitivamente determina.
 
*
 
Un principio bien cultivado y la ferocidad de defenderlo hasta límites insospechados. Lamentable lacra la ausencia de raíces, no las raíces volcadas a la tierra propia o a un apellido dinástico. La tierra se mueve y el apellido se degenera. La raíz alimentada en un pecho que arde de principios, un mecanismo que elabora sus propias reglas de comportamiento y procedimiento dentro de un pálpito caduco. La idea de oídas persiste aunque la voz se apague, y la memoria se agarra al bulbo raquídeo hasta de los cabellos que se desprenden. La verdad persigue y encuentra y golpea certera. Qué armadura si no la construida con principios es capáz de proteger del resto del cuerpo podrido del humano a los leves y etéreos valores que, como si de un accidente se tratara, llevamos dentro de nosotros los bípedos pensantes. Cómo paliar la sed del desengaño si no es con principios, cómo soñar si los sueños son deseos cristalinos del guturo si no con los principios.
¿Vamos deshojando la flor del orgullo por la propia cavilación, y vamos guardando sus pétalos en la caja del orgullo, por el orgullo altivo?
No quiero ver.
Cerraré los ojos.
Soñaré con principios.   
 
*
 
"To heavy people; shoot'em in the forehead, kill their mental handicap. Clear the plant pot, sow them again and pray now and then to their reintegration in this mindless world, filled up with mannequins and marionettes, what should I do? Has patience any rewardness? Eyeless deserve no patience. Patience is the efficiency's guillotine."
 
*
 
Noches de atmósfera híbrida.
Una hebilla entre día y día, el metal desliza suave por el agujero de piel, cuarteado.
Te giras sólo cuando aprieta.
Soplar a cámara lenta y escuchar el sonido que no llega a sonar.
Parece un malgasto de tiempo atrapado.
Pasa más rápido cuando no pasa.
 
*
 
Tu quieres saber,
yo siempre quise hablar.
El oído parece un lujo privado a los que no tienen tiempo para mirar el aire.

*


El contenido ideal de un personaje, siempre va a ser la voz.
No importa el cuerpo. Una voz es nada y todo a la vez, y puede ser muchas cosas. Necesita, esa voz, un espejo corpóreo, un terreno en el que poder construir el entramado de su dialéctica; un receptor de ideas y creador de complicaciones, alguien a quien dirigirse y que le enmarañe el pensamiento. Una prueba constante. Crear una voz es tan difícil, que a veces se puede levantar los pies del suelo y despertar en la azotea.
La voz como tal es moldeable por todos aquellos que la reciben, no está dibujada, está construída, y la necesidad de poner las cosas en su sitio, y el subconsciente de cada cual, hará la labor de crear ese recipiente, esa piel, y esos gestos identificativos.
Quiero encontrar una voz coherente, cuya imagen sea tarea árdua de dibujar, y una voz a su vez mareante que diga "hoy" y "mañana" casi al mismo tiempo, para que aquél que consiga discernir su imagen sea, en la medida de lo posible, lo más parecido a mis manos de lo que quepa esperar.
 
*
 
La memoria no distingue si me ahogué o el agua se hizo mía. La memoria desmemoriada memoriza sucesos desmembrados. Construye el boceto de un puzle imposible. Memoria, mema indecisa, memoria mamarracha. Memoria loca
 
*
 
Yo echo de menos como consecuencia, no por corazón.
No por dolor, sí por nostalgia.
La nostalgia azucarada, sucedánea de todo lo que nunca se queda.
 
*
 
La espera en la quietud en el deambular de la quietud en la quietud de la espera. Nada se detiene, ni si quiera cuando se detiene. Entonces; cambio. El cambio de encontrar una dirección, ahora deambular con un destino, carácter vectorial. Esperar llegar ,destino. Vuelta a la espera de algo. Un fin. Común denominador de la deambulación, lo estático en movimiento. Y nada nunca nada se detiene. Por qué.
 
*
 
Pobreza de horizontes.
Acidez de mirada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 


 
 










 

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