El tiempo que parece uno, trenzándose en la forma de un recuerdo único.
¿Qué se queda en mí? ¿Qué vivirá y morirá conmigo?
Me hará ser la única sombra sobre el suelo, el único aroma desprendido de mi cuello. ¿Cómo debo distinguirme? ¿Debo, acaso?
Dos, tres, treinta, cien tiempos de mi vida, prolíficos y extremos, y todos pareciendo uno; se omiten, se recrean. Parezco una historieta de revista de corazón. Recuerdos, sucesos, a no tomar en serio. Siento que los tiempos de mi vida son una pelota que flota en el agua sobre la que yo intento incesablemente mantener el equilibrio. No puede ser. Tragar tanta agua a la vez. Tengo el mundo muy adentro, y peleamos juntos por ver quién se alimentará de quién.
No se trata de tristeza. A veces ni siquiera me instalo en la melancolía. Sólo me separo, me lleno de esquinas, y provoco una suerte de comienzo cada vez. Pero no me quedan nombres para más calles, ni tengo caras desconocidas con que llenarlas. Reconstruír la mía cada mañana ya se me antoja una guerra púnica. Siempre contra algo que no existe o algo que mana de mí (sinónimo de la inexistencia en sí).
Debo, debo, debo. Entonces bebo. y fumo. Y lo ignoro todo, porque todo penetra en mi retina sin dejar espacio para nada más. Qué irónico. Cansada de ver que no veo nada.
*
Bueno, si es lo que al final de transitar por las penurias y algarabías (aunque sean menos) de la vida se te ocurre, beber y fumar, apagaremos las luces del Bulevar.
ResponderEliminarla vida nadie dijo que era una rosa y aún así, esta tiene innumerables espinas, lo único que queda es vivirla lo mejor que se pueda, ponerle pelotas u ovarios al tránsito ...
siempre hay algo, alguien que merece la pena, luchar por distinguirte siendo buena persona y justa para que te quedes por donde pases. Y tú sabes hacerlo. porque siempre has sido especial, peculiar y fuerte...A los que buscan aunque no encuentren
a los que avanzan aunque se pierdan,
a los que viven aunque se mueran...
a los como TÚ.
:)
wop gooo.
ResponderEliminarpara eso se necesita ser fuerte, segura y aceptar los errores que uno comete, saber quien es una misma, aceptarse y reconocer el respeto, los valores y saber cuando uno se equivoca, no se sabe como lo haces tú, ni siquiera si tienes motivos para escribir lo que escribes, o si los tienes, diferenciar las cosas, los lugares, las personas, ser madura, ser coherente con lo que escribes que no se consigue el equilibrio si no lo tiene uno mismo en su razonamiento y en su vista de la realidad, unida a una gran empatía y valoración de los otros. El comentario de más arriba es demasiado optimista. Para exigir un estado contrario al que relatas con saña, hay que saber ver alrededor no solo mirar con tu ojo. Y el escrito no concuerda. Que tengas una feliz travesía en el tránsito de la vida. Suerte.
Es un texto egocéntrico no en un sentido peyorativo sino acorde a lo que el texto expresa y en qué campo. Si hablo de pensamientos subjetivos mentales propios y personales, hacer que concordara para una tercera persona lo prostituiría. Pero tienes toda la razón en todo lo que dices, gracias por tu comentario.
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