Nunca tuve las manos tan blancas, creo que es por la espera. Son ahora de un color ceniciento, pero no hay pizca de gris, no hay sentido, equilibrio alguno.
¿De qué la espera, el blanco, el vacío virgen para manchar con algo que debe ser creado?
¿Debe, ser creado?
Qué esperan de mí las horas seculares, que gotean en mis oídos como la miel espesa...
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tanto esperar es antinatural, hay que vivir los tiempos reales, con apetito, disfrutándolos porque te aseguro que jamás volverán, vivir serenamente aún sabiendo que esperas un momento determinado es lo inteligente y saber llenar los mientras tantos, esos que queremos que vuelen para que lleguen otros, la vida es un charco al sol ... lo que tenga que llegar llegará porque todo tiene su tiempo, cuando tengas más edad, lo comprederás.
ResponderEliminarqué bien escribes kobieta.